
Lo que podeis observar en la imagen es el recorte de una rúbrica de evaluación: una herramienta que se utiliza de manera complementaria a las actividades PBL-ABP.
Un tema que siempre me ha preocupado es la metodología de calificación. El hecho de darles a nuestros alumnos una nota al final del trimestre no suele ser un feed-back efectivo. Solo es un trámite administrativo. Pienso que es más interesante que el alumno sea consciente en el trabajo diario de su progreso, de sus faltas o de aquello en lo que destaca. Esto lo encontré en las rúbricas: un material que el alumno tiene en las manos y le sirve de orientación en su proceso de aprendizaje.
Es por esto, y por mis "pinitos" con las WebQuest, por lo que me aventuré en el mundillo de las rúbricas. Luego descubrí su utilidad en los PBL.
Como he dicho, las rúbricas son una herramienta de evaluación para el profesor, pero además también son una guía de trabajo para el alumno. Se facilitan al inicio de la actividad y, si los alumnos la leen con detalle, tienen la orientación para realizar un trabajo excelente y con ello mejorar su proceso de aprendizaje.
Podemos ver en la imagen, que las rúbricas son tablas de doble entrada en las que estructuramos los criterios de evaluación que vamos en la valoración del desempeño alcanzado por los alumnos. En esta tabla indicaremos cada criterio y su desglose en niveles (es habitual que sean cuatro). En cualquier caso, con los niveles que marquemos estaremos indicando si el desempeño de los alumnos es insuficiente, escaso, adecuado o excelente. Lógicamente la puntuación máxima se obtendrá multiplicando el número de criterios de evaluación aplicados, por el rango máximo de puntuación.
Es muy importante el proceso previo de reflexión en el cual estableceremos: los contenidos del curriculo que se van a desarrollar durante la actividad, nuestros criterios de evaluación con sus diferentes rangos de desempeño. A estos rangos asociaremos una escala numérica, que como he indicado antes es habitual de 1 a 4. Nosotros como docentes tenemos claro el objetivo didáctico y los alumnos podrán utilizarlo durante la actividad como método de autoevaluación continua.
Por ejemplo, en una actividad PBL de Comercio Internacional, establecí, entre otros, el siguiente criterio de evaluación con sus cuatro niveles:
CRITERIO:Ofrece calidad en la explicación de los medios de pago
PUNTUACIÓN 1:Se ofrecen, dentro de los contenidos de la web, resúmenes que aclaran algunos conceptos básicos sobre al menos dos medios de pago conocidos.
PUNTUACIÓN 2: Se ofrecen, dentro de los contenidos de la web, resúmenes y gráficos, que aclaran los conceptos básicos sobre al menos tres de los medios de pago conocidos.
PUNTUACIÓN 3: Se ofrecen, dentro de los contenidos de la web, resúmenes y gráficos, que aclaran los conceptos básicos sobre la mayoría de los medios de pago conocidos.
PUNTUACIÓN 4: Se ofrecen, en los contenidos de la web, resúmenes, esquemas, gráficos que aclaran conceptos básicos y no básicos sobre todos los medios de pago conocidos.
De esta forma, cuando mis alumnos se plantearon el tipo de trabajo que iban a presentar, tenian como meta obtener la puntuación máxima (el 4); eran conscientes que deberian ofrecer contenidos en formatos variados y además ampliar aquellos contenidos que hemos trabajado en el aula como contenidos mínimos o básicos. Así pudieron orientar las tareas según las indicaciones de evaluación de cada criterio: se mejora la calidad de su trabajo y el nivel de competencias adquiridas.
Para el docente también es muy útil, porque durante su diseño, el profesor hace una reflexión de qué quiere exigir a sus alumnos, en que aspectos del currículo necesita incidir con mayor peso y cómo define un trabajo excelente. Incluso se pueden ponderar los criterios de evaluación dentro de la actividad.
Dentro de una rúbrica, se establecerán criterios de evaluación para aspectos como:
> el desarrollo de la tarea propuesta: planificación,orientación a los objetivos propuestos
> la gestión del proceso de trabajo
> los recursos utilizados: calidad, cantidad, importancia
> el material final presentado: coherencia, diseño
> la gestión del trabajo en equipo (yo aquí aplico los criterios de trabajo cooperativo)
La creación de una rúbrica supone evidentemente una inversión en tiempo, pero son reutilizables. ¿Por qué? pues porque generalmente tenemos criterios de evaluación transversales durante todo el curso. Y una vez tenemos definidas las rúbricas de estos criterios, podemos reutilizarlos a lo largo del curso en las diferentes actividades que planteemos. Además, al tener una estructura clara y ordenada, facilita mucho la evaluación de actividades y proyectos.
Para que sea algo más fácil empezar os indico algunas referencias web interesantes: en ellas podeis ver ejemplos e incluso utilizar herramientas para construir vuestras propias rúbricas:
*Orientaciones sobre rúbricas, en Eduteka
*Otras orientaciones sobre la confección de rúbricas.
Es más fácil de lo que parece ponerlo en marcha y con los alumnos tiene resultados positivos, porque tienen siempre una orientación clara de hacia dónde deben ir. En cualquier caso, si alguien quiere aclaraciones o ver ejemplos de rúbrica ya rodados pues... ya sabeis dónde encontrarme.
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